
La conocemos por su papel de prostituta de lujo en la serie “700 euros: Diario de una Call Girl”, aunque dice que en la vida real nunca vendería su cuerpo. Aroa Gimeno es una de las promesas de la interpretación en nuestro país. Ha participado en series como “El Comisario”, “SMS” o “Cuenta atrás”. La próxima primavera estrenará la película “El amanecer de un sueño”, junto a Héctor Alterio.
-¿Es difícil trabajar en televisión?
-Yo me considero actriz en los tres géneros. En televisión se trabaja a un ritmo muy rápido. He participado en muchas series, como “El Comisario” y otras tantas que tenían un público fiel.
-¿Tienes algún proyecto nuevo?
-Acabo de terminar de rodar una película con Héctor Alterio y Alberto Ferreiro, “El amanecer de un sueño”. Ahora mismo está recorriendo un montón de festivales, como el de Moscú o el de Chicago, porque quiere llegar a España con un bagaje cuando se estrene en primavera.
-¿Y que os den algún Goya?
-Podría ser, pero no me lo planteo. Me esfuerzo en hacer mi trabajo lo mejor que puedo y, si vienen premios, bienvenidos.
-Me imagino que siendo tan joven debe de ser un privilegio trabajar con alguien como Héctor Alterio.
-Sí, rodamos durante un mes en Morella, pueblo de Castellón.
-Cuando no estaba rodando me iba al reservado para estar con él porque me encantaba. Me gustaba verlo trabajar porque se le veía feliz y con una vitalidad increíble a su edad.
-Hablamos mucho durante ese mes, me gustó mucho una frase que me dijo: “Disfruta de esta profesión, de sus sabores y sinsabores; y ojalá llegues hasta donde te propongas”.
-Si pongo en una balanza lo bueno y lo malo, me quedo con lo bueno, porque, si no, no me dedicaría a esto.
-Me parece una profesión muy arriesgada porque somos muchos y siempre estás esperando que te llamen para trabajar. Pero la adrenalina que me produce me encanta.
-Me encanta reírme y divertirme. Soy joven y tengo que disfrutar. Me gusta aprender y hacer cosas nuevas.
-Sí, porque los actores nos quejamos de que no nos dirien o de que no nos gusta cómo nos dirigen, pero me gustaría para ponerme así en el papel de un director.
-Yo siempre digo que un camino sin obstáculos igual no te lleva a ningún sitio. Es una profesión muy difícil, pero hay que creer en uno mismo.
-Seguir trabajando y no parar. No descarto ir a Hollywood, porque ya no me parece tan descabellado, ya que Penélope y Bardem nos están abriendo las puertas al resto de actores.
-Rotundamente no. Vendo mi imagen para hacer un personaje, pero no vendería mi cuerpo para otras cosas.
-Una prostituta de lujo y un psicólogo nos explicaron el oficio de una prostituta de lujo. Además, me documenté por mi cuenta porque sabía que me lo iba a pasar muy bien.
-Por supuesto, con Almodóvar y Amenábar. El primero por saber cómo dirige al personaje, y con Alejandro porque creo que tiene mucho misterio.





























